sábado, 1 de noviembre de 2008

Nota sobre María en el diario Crítica

En la edición de hoy, 1 de noviembre de 2008, del diario porteño Crítica salió una columna sobre María en la página 30, escrita por la periodista Candelaria Schamun. A partir del comentario que le hizo un compañero de trabajo, quien trabajó conmigo en otro medio, Candelaria llegó a este blog y conoció a María a través de los testimonios que leyó aquí y luego de unas charlas que tuvo conmigo por teléfono, correo electrónico y chat.
Por si no llegas a conseguir el diario en su versión en papel, el hipervínculo a la nota en la web es el siguiente: http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=14679

martes, 28 de octubre de 2008

Vacaciones de 2008 en Río Negro








Con Mariela, quien envió las fotos, y con su prima Sofía, en Viedma, en una quinta en el valle inferior del río Negro, y en La Lobería, en la costa patagónica.

lunes, 27 de octubre de 2008

El recuerdo de Pamela Sider



Mi primer recuerdo de María era cuando tu mamá me llamó contándome que estaba embarazada. ¡Qué contenta que estaba! Compartimos mucho en ese tiempo, tu mamá y yo, porque no sólo éramos amigas en ese tiempo, sino que a los pocos meses yo también me quedé embarazada. Así que pasó que comparábamos pancitas, qué (¡y cuánto!) comíamos y muchas anécdotas. Hasta naciste con una sorpresa muy grande – ¡no eras varón como habían creído! Y allí en el hospital, les agarraste tan sin palabras que te pusieron simplemente “María”.
Mi hija era quizás tu “primer amiga”, elegido por tu mamá por nuestra amistad y por mi necesidad de tener alguien que cuidara a Jenna, la mía. Así que estuvieron juntas una mañana todas las semanas durante un tiempo. Vos y Jenna compartieron muchos momentos juntos, jugando, creciendo, disfrutando de cumpleaños y meriendas que arreglaban las mamás.
Tu mamá te cuidaba como si fueras un tesoro, un ángel. Y así lo eras. No sé si conozco a otra que se dedicaba con tanta energía y atención a cada detalle de su hija hasta la pasta amasada a mano y bolitas de pescado (caseras, claro) con salsa blanca y muchas otras cosas ricas que ella te hizo siempre. Cuando vos estornudabas, ¡paró el mundo! Me recuerdo haberme dejado pasar una fecha de una vacuna de Jenna y sentirme avergonzada porque tu madre te llevaba hasta el día exacta de tu nacimiento cada mes que te tocaba una.
Pasó un tiempo y nació tu hermana tan linda, Agustina. Y después nació la segunda mía, Daniela. Y Cristina y yo charlábamos y comparábamos y nos reíamos y yo le compartía mis días locas con dos nenas y un marido que trabajaba mucho y ella también a mí. Era un hermoso tiempo, inolvidable y sin par. Era la estación de vida que compartí con tus papis y vos y Agustina.
Y como suele pasar a veces en la vida, cambios y mudanzas nos fueron cambiando y después cuando tuviste sólo 7 años, nosotros nos íbamos a España. Y como es natural, descubrieron muchas otras amigas, colegios, experiencias y fueron creciendo. Pero nunca nos olvidaremos de vos por el papel de “primer amiga”.
Vos y Jenna pudieron verse hace 3 años cuando pudimos visitar en familia a Argentina. ¡Cómo habías cambiado! ¡Qué grande que eras! ¡Qué hermosa e inteligente! Fue raro para Uds. dos encontrarse otra vez después de tantos años y ahora tan “señorita”. Ya no se conocían como antes pero fue un gran encuentro para nosotras. Tu mamá como siempre me contaba de cosas que hacías tan bien y se veía el orgullo en su cara. Nadie nunca se olvida de ningún hijo y menos de una primogénita.
Las nenas son una bendición…..y tus padres lo saben muy bien.
Con muchos recuerdos y cariño,

Pamela Sider

María y el tenis


Junto a César, en el Parque Roca, Buenos Aires, el 13 de abril de 2008, en la serie Argentina-Suecia, por los cuartos de final de la Copa Davis. Fotografía tomada por Griselda Cordes. A María le gustaba ver tenis, aunque sin "caer" en la pasión que tiene el padre por este deporte.

sábado, 25 de octubre de 2008

Una foto enviada por Dai

miércoles, 22 de octubre de 2008

Carta de Rocío de Amorrortu

Hola Cris y César: pude juntar fuerzas para escribirle una carta a Maru. Les agradecería si la pueden subir en nombre mío al blog.
Les agradezco de todo corazón por darnos la oportunidad de desahogarnos y al mismo tiempo rendir homenaje a la gran persona que fue su hija.

Carta a María

Veo tu foto y no puedo creer que ya no estés conmigo. En los últimos días estuve tratando de ocupar mi mente en otras cosas pero no pasaban 10 minutos que me acordaba de la tristeza más grande.

Si no escribí hasta ahora es porque no tuve las fuerzas suficientes, o tal vez porque no quería volver a enfrentarme al llanto. Sin embargo decido escribirte para que todos sepan lo que significaste para mi y para tanta gente y también porque se que desde el cielo vas a ver esto.

Hablando con tu mama por teléfono el otro día me dijo: te pido una sola cosa, como les dije a todos sus amigos: no te olvides de María. Mi respuesta fue inmediata y salio desde le fondo de mi alma. ¡ES IMPOSIBLE! Personas con tu cariño y tu dulzura no se olvidan y menos habiendo compartido tantos años de amistad.

Aprovecho para felicitar a tus papas por como te criaron…gracias a ellos seguramente es que fuiste una buena persona, integra, humilde y sencilla. Nunca tenias un “no” cuando te pedía un favor, y siempre estuviste ahí cuando yo estuve mal. Estuviste conmigo en el peor momento de mi vida, cuando mi hermana se fue a vivir a Canadá. Aunque las dos éramos muy chiquitas, hasta en ese momento estuviste a lado mío para llenar el agüerito que había dejado vacío en mi alma.

Cada vez que veo tus fotos me acuerdo de nuestras visitas al parque de la costa de chiquitas…éramos las dos únicas locas de que se subían a las montanas rusas con 7 años. Nunca lograste que me suba al desorbitado… ¡¡¡pero me llevaste a muchos otros que me encantaron!!! ¡¡Tenemos tantos recuerdos juntas!!

Nuestras típicas salidas al cine (siempre con un cuponcito de descuento de por medio) con los pochochos dulces infaltables!! ¿¿Como olvidarlas??

¡¡Estuviste conmigo en mi etapa de la locura por la mayonesa!! Te e acordas?? Ja ja. Y yo en la tuya cuando te querías poner alfileres de gancho como aritos ja ja.

¡¡Gracias a vos empecé a ver pelis de suspenso!! ¡¡Como sufría cuando vos elegías las pelis en Blockbuster!!Pero igual… para variar…hiciste que me terminen gustando.

Cada vez que nos veíamos vos recordabas en voz alta todas nuestras salidas de chiquitas: cuando íbamos a patinar sobre hielo (donde no te soltabas de la baranda), o la vez que fuimos a darles de comer a las palomas en la plaza de enfrente de casa y se vinieron 100 palomas encima nuestro y salimos corriendo jajaja. Si vos te acordabas de todo esto, ¡cómo no lo voy a recordar yo en este momento! Esos son recuerdos que van a quedar grabados a fuego en mi corazón, al igual que la amistad tan sincera que nos unía.

Confieso que el otro día, de madrugada me puse a revisar cajas viejas buscando fotos nuestras, encontré varias y en todas estábamos con una sonrisa gigante. Con esa sonrisa te quiero recordar y te voy a recordar siempre. Me puse a pensar si en algún momento nos peleamos y no…nunca tuvimos una pelea en serio. ¿Cuanta gente puede decir que nunca se peleó con una de sus mejores amigas? Una amistad así no es cualquier amistad y sin duda con vos de por medio tampoco lo seria. No hay posibilidad alguna que me olvide de la amistad que nos unió desde los 8 años.

Gracias de nuevo por compartir tanto cariño y darnos tu buena onda permanente a todos tus amigos. ESO NO SE OLVIDA NUNCA.

Hoy en día hay poca gente que vale lo que vos valías. Es por eso que me cuesta tanto entender el porque de lo que pasó.

Tal vez otro día junte mas fuerzas y nos volvamos a encontrar por acá. Por ahora esto es todo lo que las lágrimas me permiten.

TE ADORO Y LO SABES.

Rochi, tu amiga de siempre.

El recuerdo de Flor Doynel

No es sencillo explicar con palabras lo que fueron los últimos días. María es muchas cosas. Recuerdos, imágenes, charlas, consejos, simpatía y autenticidad. Creo que hay que pedirle a Dios que las cosas inexplicables muten o por lo menos que nos de paz a los que todavía estamos atónitos.
María fue mi compañera desde jardín de infantes, prácticamente nos vimos crecer y cambiamos juntas.
Ella era tan única.
En el último tiempo nos estuvimos viendo poco, pero siempre estábamos en contacto, creo que en doce años no paso un mes sin que habláramos y nos pusiéramos al tanto.
Nunca me voy a olvidar de María, porque ella era simplemente ella.

Estoy feliz de haber compartido con vos tanto tiempo de mi vida, Maru, de haber confiado en vos. Gracias por haberme acompañado en tantos momentos, vos tenés ese encanto distintivo, gracias por no haber sido una persona más.

Y a los que estamos acá nos queda la tarea de esforzarnos por volver a verla, por ir a donde está ella. Cuando ese momento llegué, voy a abrazarla muy fuerte por todas las ganas que me quedaron de hacerlo acá.
Ustedes son unas personas tan admirables, tan fuertes, tan unidas. Cualquier cosa que necesiten, cuenten conmigo :)